Operación unitaria de extracción

Es una operación unitaria de transferencia de materia basada en la disolución de uno o varios componentes de una mezcla -líquido o sólido- en un disolvente selectivo.  Se hace la distinción entre la extracción sólido-líquido y la extracción líquido-líquido según que la materia a extraer esté en un sólido o en un líquido.  En este último caso el disolvente debe ser inmiscible con la fase líquida que contiene el soluto.  La extracción sólido-líquido se conoce también como lixiviación o lavado, según la aplicación a la que se la destine.  Si se pretende eliminar un compuesto no deseado de un sólido se habla de lavado, si el compuesto extraido es el valioso se denomina lixiviación.
La extracción líquido-líquido se puede llevar a cabo de distintas formas, normalmente se trabaja en contínuo y cabe distinguir dos modos básicos de contacto: contacto por etapas y contacto contínuo.
El contacto por etapas puede realizarse de distintas maneras según como se mezcle el disolvente extractor con el líquido extracto.  En el contacto simple el disolvente extractor se reparte en partes iguales en cada una de las etapas.  Mientras que el el contacto a contracorriente el disolvente extractor pasa de etapa a etapa en sentido contrario al líquido que está siendo refinado.  El extracto es  la corriente de disolvente extractor una vez que ha recibido el soluto.  El refinado es la corriente de alimentación una vez que se le ha extraído el soluto.
La extracción líquido-líquido se usa mucho en la industria del petróleo para separar los hidrocarburos alifáticos de los aromáticos.  La separación de los asfaltos del petróleo también se realiza por extracción con propano a baja temperatura.  Como ejemplo de extracción sólido-líquido están la extracción de grasas vegetales y animales.